Soy Alondra Román, artista mexicana formada en la UNAM como Artista y Diseñadora.
En cierto punto de mi vida descubrí que mi propósito es dedicarla al arte: vivir para y por él. El arte es lo que me hace sentir plena y me mantiene en un estado de expansión constante.
Durante la licenciatura conocí la técnica del puntillismo, en una clase de dibujo con el profesor Alfredo (saludos prof), y desde el primer día quedé profundamente enamorada de todo lo que puede surgir a partir de algo tan simple como los puntos. Sentí, casi de inmediato, que era una técnica hecha para mí.
Decidí entonces convertirla en mi forma de trabajo, dedicarme a lo que amo y construir una vida con coherencia, libertad y sentido.
El amor por la escultura nació gracias a mi profesor Alfonso, mi maestro en la universidad. En sus clases descubrí la magia de crear desde cero con las propias manos: la textura de los dedos, los bordes naturales del cuerpo humano, las uñas y, por supuesto, las herramientas técnicas que acompañan el proceso.
Concibo el arte como un reflejo directo de quien lo crea. Una obra tan perfecta como el ser humano no puede hacer otra cosa que reproducir su esencia artística en la materia.